LOS FUNDAMENTOS DE LA FILOSOFÍA MEDAVITA: UN MUNDO SIN RENUNCIAR A LA CALIDAD.

La naturaleza es un enigma. De un veneno se puede crear un antídoto, con una gota del extracto de una flor se puede curar, con dos gotas se puede matar. En las minúsculas hojas de las plantas se esconden poderes inmensos. Nuestro arte es encontrar estas fuerzas y ponerlas al servicio del bienestar del cabello. Son energías puras, anteriores a la química, que ayudan a combatir las anomalías del cuero cabelludo, a contrarrestar la caída del cabello y a garantizar el equilibrio entre la belleza y el bienestar. Fuerzas que solo las manos sabias de los maestros de laboratorio saben destilar y conservar, con sabiduría galénica y tecnología moderna.

Eficacia
farmacéutica

Eficacia demostrada.
¡Siempre!

Todos nuestros productos deben garantizar la máxima eficacia desde el principio, pero también deben respetar
la fisiología de la piel y del cabello. Con este propósito, cada uno de nuestros tratamientos para la piel y el cabello está compuesto por valores éticos, naturales y estrictamente renovables cuidadosamente seleccionados por nuestros laboratorios de investigación y desarrollo y sometidos en un segundo momento a rigurosos controles y pruebas de compatibilidad y eficacia realizadas en colaboración con centros de investigación científica y universidades.

Vocación
galénica

Ciencia que controla la naturaleza.
Con amor.

En cada uno de nuestros productos se integran perfectamente el método galénico y el criterio científico moderno. Desde que nació Medavita, hace 50 años, nunca hemos aceptado concesiones entre los resultados y lo natural. Privilegiamos los valores éticos, naturales y estrictamente renovables. Las plantas officinalis que componen nuestras fórmulas las buscamos en los rincones más recónditos del globo, para asegurarnos de que las mejores producciones confluyan en la mezcla: desde los valles de las tierras bearnesas hasta los bosques de Ceilán, desde las laderas del Fujiyama hasta los campos de la Martinica. Después de tanto viaje, hoy nos enorgullece no figurar entre los que se han acercado a la cosmética «ecológica» solo ahora que está de moda, pues para nosotros lo «natural» ha sido siempre una constante.

1 Jengibre

Estimulante, revitalizante, planta herbácea perenne originaria del Extremo Oriente.

2 Menta

Planta herbácea perenne muy aromática. Ya conocida por los egipcios y por los romanos y utilizada como planta medicinal. En la medicina posee funciones estimulantes, antisépticas, tonificantes y refrescantes

3 Maíz

Protector, estructurador y antiestático, el maíz es una planta herbácea anual originaria de América Central. El almidón que se obtiene de él, una harina blanca, se utiliza en la cosmética para elaborar cremas y mascarillas emolientes y blanqueadoras.

4 Oliva

Emoliente, hidratante y nutritivo, el fruto de esta planta originaria del Cercano Oriente se utiliza desde la antigüedad tanto para la alimentación como para la hidratación de la piel. En la antigua Roma, los masajes con aceite de oliva se consideraban un “baño de juventud”.

mais

oliva

Implicación sensorial total

Nosotros experimentamos la realidad
a través de nuestros sentidos.

Quiere decir que percibimos las cosas que nos rodean con la vista, el olfato, el tacto, el oído y el gusto.
El lenguaje de los productos Medavita va dirigido directamente al lado emocional por su fuerza SENSORIAL, estimulando la “estructura básica” de la experiencia. De hecho, crean una imagen empezando por las percepciones olfativas, visuales y táctiles. Una magia tan grande que conlleva un universo de sensaciones y significados. Y el producto se transforma, en el salón de peluquería, en una experiencia exclusiva de belleza y bienestar.

Belleza
auténtica

El resultado será una belleza
real, consciente, auténtica.

El mundo de la belleza propone modelos de perfección “sin”: sin defectos, sin imperfecciones, sin edades. Es una extraña idea de la belleza, probablemente poco humana. Para nosotros la belleza es el resultado de los “con”. Una mujer es bella con sus complejidades, con sus años y con sus defectos. Lo importante es valorizarlos y transformarlos en características fascinantes.