El resultado será una belleza
real, consciente, auténtica.

El mundo de la belleza propone modelos de perfección “sin”: sin defectos, sin imperfecciones, sin edades. Es una extraña idea de la belleza, probablemente poco humana. Para nosotros la belleza es el resultado de los “con”. Una mujer es bella con sus complejidades, con sus años y con sus defectos. Lo importante es valorizarlos y transformarlos en características fascinantes.